La movilidad eléctrica comienza a consolidarse en muchos ámbitos de la sociedad, por ejemplo, dentro de la industria flotillera. La apuesta por utilizar vehículos eléctricos en el ramo de la logística aumenta cada vez más gracias a los beneficios que ofrecen.
Actualmente, la gran mayoría de los vehículos empleados en procesos logísticos tienen motores de combustión interna, es decir, generan energía mecánica al quemar un combustible líquido (gasolina, diésel o biocombustible) o gaseoso (gas natural comprimido), pero algunos países y empresas de América, Europa y Asia han comenzado a ecologizar y eficientizar el transporte público o de mercancías en sus zonas urbanas con vehículos eléctricos.
¿Cuáles son las ventajas de emplear vehículos eléctricos en flotas?
En términos de rentabilidad, esta se incrementa cuando mayor sea su uso, por lo que en el reparto de mercancías y en el transporte comercial, al recorrer gran cantidad de kilómetros, la rentabilidad aumenta. También es cierto que al utilizar este tipo de vehículos se enfrentan algunos retos que pueden “frenar” la logística de varios negocios, la buena noticia es que en México y el mundo se están creando prototipos que en un futuro permitan una movilidad asequible y sostenible sin afectar las operaciones del día a día.
La movilidad eléctrica en el sector logístico es un gran aliado para disminuir la polución ambiental y mejorar la sostenibilidad, optimizar los recursos energéticos y disminuir los costes operativos de las empresas.