El CPK es el indicador que define si tu operación realmente está generando valor. Sin embargo, hay variables que no siempre se consideran al momento de evaluar el desempeño de las llantas y que pueden estar impactando directamente.
Una de ellas es la fatiga térmica. Cuando la presión de inflado y la alineación no se gestionan correctamente, se generan condiciones que elevan la temperatura de la llanta, aceleran su desgaste y comprometen su desempeño operativo.
Es clave identificar los fenómenos que elevan la temperatura de tus llantas para proteger tu rentabilidad:
Presión
Alineación
La temperatura de la llanta no es una consecuencia aislada, es el resultado de cómo se están gestionando variables clave de la operación. Pequeñas desviaciones en presión o alineación pueden escalar rápidamente en forma de calor, desgaste acelerado y pérdida de eficiencia.