Uno de los errores más comunes en la gestión de flotas es confundir precio con ahorro.
Elegir una llanta de bajo costo puede parecer una buena decisión al momento de la compra, pero el impacto real aparece después, cuando la operación empieza a absorber costos que no estaban previstos.
Muchas llantas de bajo costo:
El resultado es claro: un solo ciclo de vida, más reemplazos y un Costo Por Kilómetro creciente.
Un casco sin capacidad de renovado puede perder hasta cinco veces su potencial de vida útil.
Una llanta mal seleccionada provoca:
Estos costos no aparecen en el primer mes, pero se acumulan silenciosamente en el gasto anual de la flota.
Hoy, cerca de la mitad de las llantas de camiones son renovadas, porque permiten extender el valor del activo sin comprometer su rendimiento.
Un mito frecuente es asumir que el renovado no se compara con una llanta original. Sin embargo, la realidad es que ofrecen un rendimiento igual o mayor a una llanta original, especialmente cuando se utilizan tecnologías diseñadas para trabajar en conjunto.
Un claro ejemplo son nuestras llantas Ecopia™ con los renovados FuelTech de Bandag, que brindan baja resistencia al rodamiento a lo largo de todo el ciclo de vida.
Los renovados Bandag pueden ofrecer costos hasta 30% más bajos frente a llantas nuevas con desempeño similar.
El renovado funciona solo si el casco fue correcto desde el inicio. Por eso, la decisión estratégica no se toma al renovar, sino al elegir la llanta nueva adecuada.